|
13 Febrero 2005 - 6:07 p.m.
Pulsiones... El sábado por la noche me sentía hecho polvo,uno de esos días en los que piensas que todos te han dado de lado y que no te queda nadie en el mundo.Me metí en la cama y no quise salir a la calle ni saber nada del universo exterior-o sea, de todo lo que no estuviera de mi habitación hacia dentro.También me tomé un paracetamol porque me ardía la frente. Puse el dvd de "Area de Servicio".Hacía una eternidad que no la veía pero recordaba que la última vez me sirvió de mucho, fue en una época en la que también me sentía solo y perdido y gracias a ella vi muchas cosas de una manera mucho más clara,e incluso empecé a creer en el amor verdadero.Supongo que a esta película le debo incluso el haberlo conocido,pero bueno,esa es otra historia que ha de ser contada en otro lugar y en otra ocasión. Ocho años después, he visto la misma película pero con otros ojos.Habla de amor, de fe, de esperanza y libertad. Pero también de pulsiones. Y me sentí absolutamente reflejado con ello. La pulsión hacia la vida y la pulsión hacia la destrucción. Me quedé dormido pensando en que tenía que encontrar la manera de que en mí dominara la pulsión hacia la vida,aunque tampoco tengo muy claro qué es vivir o si ya la llevo conmigo y no me he dado cuenta. A la mañana siguiente,me volvió a despertar el móvil.Era Mariano,se me había olvidado que habíamos quedado para comer,así que me puse el look más pijo posible,por lo de que es un decorador pijo y adinerado, y cogí el metro para ir hasta donde habíamos quedado. No resultó ser tan malo como en un principio yo me había imaginado,me invitó a comer en un sitio que se llama Delic,que es de delicatessen y carísimo,y yo me sentía como pez fuera del agua,no sabía ni como sentarme ni de qué hablar para no parecer mongolo.Gracias a dios aparecieron unos amigos suyos e hice muy buenas migas con una de sus amigas,así que empecé a hablar por los codos y se me pasó el corte.Luego fuimos de sobremesa a un club de jazz,y a mí como que el jazz me la suda,pero como me caían bien los amigos de Mariano me recordó un poco a estar diciendo chorradas con mis amigos de toda la vida y me lo pasé bastante bien.Eso sí,cuando decidieron ir al museo Reina Sofía a ver no se qué exposición de no se qué escultor,dije que NO,como hace mi Patri,que siempre he querido hacerlo y nunca me sale del todo,y me fui a mi casa. Resumen de la jornada: Echo de menos tener amigos.Porque si nos paramos a pensar,yo no tengo amigos en Madrid. Cuando regresé al piso,no había nadie,y me sentí solo de nuevo.En eso que me envió un mensaje el chico tecnopop para ir a un concierto de tecnopop que se llama "En plan travesti" y que es bastante famoso últimamente aqui en Madrid.Lo hacen una vez al mes,asi que le respondí diciéndole que a lo mejor no podría(cuando en realidad me refería que a lo mejor no me apetecía) y que de todas formas podríamos ir el mes que viene(cuando en realidad dudé si seguiría manteniendo su teléfono memorizado en el móvil dentro de un mes) Y de nuevo brotan en mí las pulsiones,la pulsión por tener amigos de tomar café y la pulsión por salir con el chico tecnopop a un sitio lleno de travestis.Ahora que lo pienso,puede que sea eso vivir,encajar todas tus pulsiones como si de piezas de un puzzle se trataran hasta conseguir una imagen en la que si faltan piezas no tendremos un todo.Esa imagen somos nosotros mismos.Esa imagen soy yo,con cada pieza,cada defecto y cada virtud.Con cada historia,cada paranoia,cada momento de tristeza,cada momento de felicidad,cada momento de amor verdadero y de sexo ocasional.Si faltaran momentos no sería mi vida.Y no estoy perdido,simplemente sigo el camino,que a lo mejor no es el recto,ni el más corto,ni el menos empedrado,pero que es el mío.Esta noche no sé cómo dormiré,si solo o acompañado,si triste o feliz,pero sé que dormiré en paz con las pulsiones que me definen.
previous - next
|